I just finished my Spanish project (it's for a midterm grade, instead of coming in yesterday morning we got to do a project or write a paper) and I'm really damn proud of it. So I'm going to post it here, even though I don't think most of my friends list takes Spanish. It's mostly for posterity, I guess.
LA VIUDA DE MONTIEL
por GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
adaptado en monólogo por JENN B.
Escenario completamente vacío salvo la Viuda. El escenario es oscuro, con foco brillante en la Viuda.
VIUDA: Cuando murió mi esposo don José Montiel anticipé que el pueblo entero estaría de luto por días. En realidad, los días venían y los días salían, los amaneceres y los atardeceres pasaban, y yo sola estaba de luto. No comprendo, no puedo comprender esto.
En su ataúd mi esposo estaba bien afeitado, y era vestido de blanco con botas de charol. Mi esposo, mi don José. El era muerte y nadie pudiera entender mi tristeza. A todo el mundo pareció increíble que mi esposo había fallecido con naturalidad. Oí diciendo una vecina que había esperado que lo mataran en una emboscada.
Pero sé la verdad que estas personas crueles no saben. La verdad es que él murió de viejo en su cama, cómodo y sin agonía. Un hombre como mi esposo merece morir en una manera así, pienso.
Esperaba que después del entierro la casa fuera llena de flores. Estaba preocupada porque la casa era demasiada pequeña para caber los ramos que yo recibiría. E imaginaba que todo el pueblo asistiría al entierro. Sin embargo, solo asistieron sus copartidarios y personas de la iglesia. Pocas coronas de floras era lo que recibí. ¡Pocas coronas por conmemorar mi esposo muerte! A mi, no me entiende el mundo por nada. Una vez pensaba que entendía todo…pero ese tiempo está muy lejos, ahora.
Mi hijo en Alemania y mis hijas en París están muy lejos también, tan lejos. Me mandaron telegramas. Telegramas de tres páginas, recuerdo. Los telegramas tenían palabras vacías y nada más. Nunca prometían regresar a su madre, a su pueblo, a su padre muerto.
Empecé a llorar esa noche, la noche cuando recibí los telegramas. Me di cuenta de que estaba finalmente sola. Lloraba contra la almohada de mi pobre esposo. Me sentía como si en ese momento mi vida terminara. Como si me enterrara con José. Iba a pasar los días en un ataúd invisible.
Después del entierro cosas pasaban que nunca anticipaba. Mi esposo tenía una caja fuerte y nadie sabía la combinación, salvo él. El alcalde vino a mi casa con unos agentes del policía, puso la caja en el patio y los agentes la dispararon. Me escondí en la casa ese día. Esto era el último que faltaba. Hay tanta violencia en el mundo, tantas armas de fuego disparando sin cesar…y esa mañana tuve que agradecer que disparen fuera de mi casa. Empezaba a dormir, y de repente hubo una explosión terrible. Los hombres usaron dinamita para abrir la caja. ¡Fuera de mi casa!
En Octubre finalmente me di cuenta de que mi esposo estaba muerto. Descendí de mi dormitorio para que me ocupara de la casa y hablar con el señor Carmichael, nuestro servidor. Llovía. El mundo era gris y fúnebre y llovía como si Dios estaba llorando, como yo. Las gotas de lluvia eran gordas y yo era flaca, porque la única cosa que podía morder era las uñas mías. Había objetos colorados en la casa y esto no podía ser. Cubrió todos los muebles en colores oscuros y puse todo ornamental en cajones. Lloraba siempre, y agua goteaba de los ojos como del cielo. Me había ido del mundo de sueño en que creía que mi esposo estaba vivo, sí, pero el mundo de octubre era como una pesadilla, un sueño lleno de superstición, dolor y soledad. Si quisiera despertarme, sería imposible, porque mis lágrimas y la lluvia me hipnotizaban.
Las personas del pueblo susurraron que me estaba volviendo loca. Pienso que no, pienso que ellos se estaban volviendo locos. ¡Nadie compraban cosas de las tiendas! La comida empezaba a pudrir. Oí murmurando las vecinas que ahora en su mausoleo magnifico, José pagaba años de ofensas y violencia. Esto no podía ser, esto no podía ser. No sé el empleo exacto que tuvo él, pero estoy segura de que él no era hombre corrupto. El alcalde y los otros miembros del gobierno eran corruptos y brutales, y siempre le decía que se arruinarían, esos hombres, pero él nunca escuchaba. Nunca escuchaba y ahora está muerto. … ¿Dónde está Dios?
Ahora es el aniversario de su muerte. El mundo me ignora. La única persona que veo es Carmichael, y él siempre entra la casa con paraguas abierto. ¿Por qué no entiende él que estoy supersticiosa? Escribí a mi hijo en Alemania, y el me dijo que no quería volver al pueblo porque temía que le dispararan. Las cartas de mis hijas están siempre alegres, porque ellas están en la civilización y felices, y estoy aquí en este pueblo silvestre. No sé que debo hacer porque el mundo es mal hecho y mi esposo ha sido muerto por un año.
Ahora estoy cansada. Estos días mi cansancio es como una nana. Estos días el sueño me da la bienvenida con brazos abiertos. Pienso que si sigo durmiendo, espero que si sigo durmiendo, un día me despertaré con José en el cielo, o dondequiera Dios le mandó desde hace un año.
El foco se atenúa lentamente hasta que el escenario es completamente oscuro.